¿Cómo elegir especialidad MIR?

Después de hacer el examen MIR y conocer el número de orden, toca una parte esencial del proceso: elegir especialidad MIR.

Cuando se va a tomar la decisión de elegir una especialidad MIR, se debería pensar en que existen numerosas respuestas correctas. Debes tener en cuenta que hay muchas opciones donde elegir y que el mundo no se acaba con la elección, aunque obviamente sea un momento importante, puesto que debes recordar que no es una decisión permanente sino que puedes cambiar si lo crees necesario o correcto.

Además, no debes cerrarte a una sola opción o a la que tenías en mente desde un principio. Si investigas y recopilas información, te darás cuenta de todas las opciones reales que encajan contigo y con tus preferencias, con las que seguro serías feliz y tendrías una gran satisfacción si las eligieses.

En el momento en que te hagas una idea de cuáles son realmente las especialidades que creas que pueden encajar contigo, debes ordenarlas por preferencia. Es normal que este momento te provoque estrés y ansiedad, pero ya lo harás sabiendo que cualquiera de las opciones que tienes en tu lista será un acierto y una buena elección.

Al tener una mente más abierta y positiva al elegir una especialidad MIR, tendrás más posibilidades de que tu elección final sea buena.

 

¿Qué se debe tener en cuenta antes de elegir la especialidad?

Existen muchas formas para elegir la especialidad y el lugar donde vamos a realizarla, aunque no todas son útiles o fiables.

En el momento de elegir especialidad, hay muchos factores que condicionan la decisión. Verás que algunos de ellos pueden ser importantes para ti, pero no lo serán tanto para tus amigos o compañeros. Algo muy útil que puedes hacer es hablar con otras personas que hayan pasado recientemente por una elección de especialidad, para saber qué método utilizaron y en qué consiste.

Algunos puntos considerados importantes a tener en cuenta para elegir la especialidad MIR son:

Personalidad

El tipo de personalidad que tengas va a influir mucho en la elección de la especialidad MIR. Medicina es una de las profesiones con más opciones, actividades diferentes, marcos de trabajo, interacciones entre personas y expresión de los valores personales, es decir, en ella hay sitio para cualquier personalidad.

En el momento de buscar la especialidad más adecuada te darás cuenta que lo que te gusta no son especialidades concretas, sino partes de diferentes especialidades. Si te ocurre eso, no entres en pánico, piensa que es algo bueno ya que podrás ser feliz haciendo cualquiera de ellas. Esto se debe a que tu personalidad tiene partes diferentes que hacen que más de una especialidad sean idóneas para ti.

Situación personal

No es lo mismo elegir adecuadamente la especialidad, que elegir la mejor especialidad en el mejor lugar. Lo más importante en lo que debes centrarte es en elegir la especialidad MIR y el sitio donde hacerla mejor para ti en función de tus necesidades y preferencias.

Es posible que existan algunos factores importantes a la hora de tomar tu decisión, como una relación sentimental o simplemente tu familia, que te hagan plantearte más la elección. Aunque debes tenerlos en cuenta, no deben marcar tu decisión al 100%, la decisión final es tuya, tú eres quien va a hacer la especialidad que elijas.

Localización

Este es un factor muy personal, ya que es muy diferente la elección si quieres quedarte en casa o si no te importaría ir a otro lugar. Estaría bien poder visitar todos los hospitales que puedas pero, si no es posible, infórmate y visita algunos para que los prejuicios no te limiten. 

En este factor debes tener en cuenta cosas como:

  • Cambiar de ambiente. Si lo haces debe merecer la pena, a no ser que necesites hacerlo pase lo que pase. Si tu número MIR te permite elegir lo que sea y decides moverte, deberías hacerlo para elegir la especialidad que realmente quieres en un buen lugar.
  • Salir de casa. Con esto nos referimos a cambiar de ciudad y del hospital al que te has acostumbrado, es decir, alejarte de todo lo que conoces y con lo que tu comodidad es mayor. No debes cerrarte a la opción de salir de tu hogar, cambiar muchas veces es muy positivo.

Independientemente, recuerda que no siempre lo mejor es elegir el mejor sitio, sino elegir la especialidad donde vayas a ser más feliz.

Ciudad

Otro de los factores a tener en cuenta, ya que para hacer tu elección existe un primer paso que es decidir dar importancia al lugar donde hacer la residencia o a la especialidad que vas a hacer. Entre esos dos factores, la decisión es algo muy personal y cambia mucho en función de las necesidades de cada uno.

En el caso de dar prioridad a la especialidad, sea en el sitio que sea, tienes que tener en cuenta un poco la ciudad también, es decir, no debes centrar el 100% de tu elección en una sola cosa.

Familia

Aunque todo el mundo te diga que no va a presionarte y que la decisión es solo tuya, mienten. Todo el mundo te va a dar su opinión de una forma u otra sobre la decisión que vas a tomar y lo que creen que deberías hacer. Habitualmente, estas opiniones van a estar centradas en dos factores: la especialidad y el lugar donde hacerla.

Este es otro factor muy personal y cada uno hará lo que considere. Pero, antes de elegir definitivamente, habla con las personas realmente importantes para no limitarte y hazles conocedores de tu situación y de lo que a ti te gustaría realmente. Si hablas con esas personas probablemente te sorprendas de lo que opinan al escuchar tus pensamientos, e incluso puede que te ayuden aun más apoyándote con ello.

Tipo de hospital

En función del hospital en el que te encuentres, el volumen de pacientes será mayor o menor. Por una parte, un hospital grande tiene normalmente muchos pacientes y suele dar más autonomía a los residentes de algunas especialidades, aunque para los residentes de MFyC puede llegar a ser más estresante ya que es un elevado número de pacientes para el insuficiente número de profesionales. 

Por otra parte, los hospitales comarcales no tienen habitualmente muchos residentes de especialidades diferentes a MFyC, lo que conlleva que los existentes tengan más obligaciones y puedan actuar más libremente, aunque no tienen las mismas oportunidades que los residentes de hospitales grandes de ver patologías más complejas o especiales.

Debes tener en cuenta que todas aquellas carencias que puedan aparecer, las podrás suplir con rotaciones externas para completar tu formación. Aunque es cierto que algunos hospitales no permiten estas rotaciones ya que opinan que su actividad asistencial se ve más alterada de esa forma.

Horas

También es importante las horas de trabajo que vayas a tener en la especialidad elegida. El número de horas trabajadas van a definir tanto tu vida personal como tu ocio, pero en realidad puedes trabajar tantas horas como quieras en cualquier especialidad que elijas y compaginarlo con tu vida privada.

Con esto nos referimos al trabajo marcado por las necesidades asistenciales y docentes de la especialidad, y no a las posibles horas extra que puedan incluir algunos servicios que no entren dentro del tiempo de trabajo que necesita el servicio normalmente.

Residencia

Este no es un factor extremadamente importante. Se valora igual que el resto de características de la especialidad, independientemente de si son de 3, 4 o 5 años. Lo importante es poder poner en práctica la especialidad.

Servicio

Otra factor importante que debes tener en cuenta es el servicio en el que vas a trabajar, es decir, sus características. Algunas de ellas son:

  • Experiencia. Lo importante no es lo que hagas al terminar la residencia, sino la experiencia que adquieras en ella, ya que será la base de tus conocimientos clínicos. Se trata de un punto a valorar en las especialidades que tengan contacto con el paciente. Cuando la experiencia clínica no es correcta, es posible que el resto de características del servicio no equilibren la balanza.
  • Pacientes. Este punto debe valorarse tanto por exceso como por defecto. Es un dato complejo, pero la forma de saberlo aproximadamente es conociendo cuántos pacientes atienden anualmente, cuántos procedimientos realizan y qué pueden hacer los residentes en el servicio.
  • Docencia. Aquí deben tenerse en cuenta las sesiones docentes, solución de problemas, grupos de trabajo, rotaciones externas y publicaciones. También es importante no solo la capacidad de enseñar de los especialistas, sino el tiempo que llevan haciéndolo, además de ser esencial que quieran enseñarte de verdad.
  • Capacidades. Esto se aplica sobre todo a aquellas especialidades donde los procedimientos son imprescindibles. Tienes que valorar la dotación técnica del servicio y qué miembros te van a enseñar. El objetivo de la residencia es terminarla dominando todo lo necesario para la práctica real de la especialidad. Eso sí, poco a poco, tienes que ir aprendiendo y avanzando en función de cómo te veas de preparado. Pregunta siempre cuándo vas a poder realizar cada acción, pero siempre de forma lógica y sin pretender hacer la función de un adjunto en tu primer año.
  • Residentes por año. Esto es importante porque un gran número de residentes por año puede ser positivo y negativo. Es decir, positivo porque habrá más actividad docente y podrás combinar mejor tu vida privada con tu vida profesional, y negativo porque, por ejemplo, prestarán menos atención a cada residente cuando sois muchos.
  • Calidad. Debes informarte de aspectos como, por ejemplo, si son unidad de referencia o si tienen que derivar patologías carecen de algunas técnicas. También es bueno saber si destacan en algo en concreto.
  • Guardias. Este es un factor importante a tener en cuenta por la calidad de vida. Debes averiguar cuántas rotaciones mensuales vas a tener que realizar, si las harás en tu mismo servicio o las harás en el servicio en el que hagas rotación, si libras al día siguiente, si los adjuntos te ayudan o mejor que no los llames… Este dato es muy diferente entre hospitales y entre servicios, por lo que es mejor preguntar a los residentes mayores de la especialidad para que te informen bien sobre ello.

Equipo

Este punto es muy importante ya que, dependiendo del ambiente que se respire en el equipo y la relación que exista entre residentes y adjuntos, la forma en la que disfrutes de tu residencia variará bastante.

Presta mucha atención a la comunicación no verbal, a las llamadas que realices para pedirles hacer una visita al servicio, lo que te transmitan y cómo es el día a día con ellos, la facilidad que tengas de preguntar cosas, la relación entre todos los componentes, etc. 

Valora cómo te sientes al conocerlos y pasar un rato con ellos, si encajas o no en ese equipo, te ayudará a tomar una decisión de forma más sencilla.

Dinero

Ya se sabe que, con la medicina, hacerse rico es complicado. Aun así, en el momento de elegir especialidad y dónde realizarla, debes valorar algunos aspectos como:

  • Cuánto cobra un residente, ya que algunos hospitales, por convenio, dan un extra adicional a los residentes que depende de la comunidad autónoma.
  • Cuántas guardias se hacen. Tienes que valorar el coste-beneficio, teniendo en cuenta que cuantas más guardas realices, más ingresos tendrás.
  • El precio de la comida. En algunos sitios, la comida de la cafetería del hospital es gratuita para los residentes.
  • Transporte. Debes tener en cuenta este gasto, en función de la distancia del hospital a tu lugar de residencia y si hay abonos de transporte gratuitos o no.
  • Otros gastos. También es importante valorar el precio de la colegiación, el nivel de vida de la ciudad donde vayas a hacer la especialidad, si puedes alquilar o comprar una casa…
  • Por último, también debes tener en cuenta si, tras la residencia, tienes posibilidades de quedarte en el hospital donde has hecho la especialidad o de trabajar en la sanidad privada.

 

¿Qué otras cosas son importantes?

Además de todo lo nombrado anteriormente, hay otros factores a tener en cuenta a la hora de elegir la especialidad, de los cuales hay que informarse para poder valorar todo el conjunto.

Hospital

Los hospitales donde realizar la especialidad se clasifican en función del sistema al que pertenezcan. Esto es importante porque es posible que no puedas elegir especialidad en algunos de ellos porque sean privados y no tengas una autorización previa de dicho hospital para hacer la residencia allí, la cual tienes que presentar el día de la elección.

Los hospitales se clasifican en:

  • Públicos. Se trata de los que pertenecen al sistema público de salud o a la comunidad autónoma correspondiente. Son de elección libre en el MIR. 
  • Privados (no necesario autorización). Hospitales de gestión privada, que no necesitan autorización para elegir plaza en ellos.
  • Privados (necesario autorización). Hospitales de gestión privada, en los que se necesita autorización previa del propio centro para elegir plaza, la cual ha de presentarse el día de elección de especialidad MIR.

Visitas

Una vez decides visitar un hospital para conocer alguna especialidad más a fondo, ¿qué debes hacer?.

  • Antes de ir al hospital. Intenta saber todo lo posible sobre el servicio que vas a visitar, qué desventajas tiene y cómo se pueden corregir, cuáles son sus puntos débiles y fuertes… Puedes conseguir esta información de muchas formas, por ejemplo es muy útil preguntar a alguna persona de confianza que sepas que tiene relación con el servicio, puedes hablar con residentes del hospital, o incluso visitar la página web del servicio (cada vez son más los que tienen una). Algunos servicios son más estrictos que otros, por lo que es mejor que llames por teléfono para informar que quieres hacerles una visita y que te digan cuándo es el mejor momento para hacerlo. 
  • Muévete. Si no hay nada que te impida salir de tu ciudad a hacer la residencia, lo mejor es que conozcas todos los sitios posibles para ver cómo se trabaja en ellos, cómo enseñan y qué pueden ofrecerte. Visitar otros hospitales y ciudades no significa que tengas que elegirlos, simplemente infórmate de todo lo que hay.
  • Después de ver el hospital. Probablemente visites muchos servicios y hospitales, por lo que lo mejor es que después de cada uno de ellos te sientes tranquilamente y escribas todas las ventajas e inconvenientes de cada uno. Así, podrás tener recogida toda la información importante antes de que se te mezclen los datos y podrás comparar bien todos para tomar una decisión. 
  • Pregunta. Todas las dudas que tengas y todo lo que quieras saber sobre la especialidad, el servicio y el hospital, pregúntalo a los residentes. Ellos son los que mejor te van a poder informar sobre lo que puede ofrecerte cada lugar. Si es posible, no preguntes a los residentes de primer año porque casi todo el tiempo están rotando fuera del servicio y aún no tienen una idea clara del servicio al completo. Tampoco preguntes a los residentes de último año, porque están a punto de terminar su residencia y puede que sean más negativos de lo normal, aunque sí que podrían hablarte sobre las oportunidades laborales después de la residencia.

Recursos MIR 2022

Válidos para todas las academias.

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