Es la deformidad de la columna vertebral en tres planos, pero fundamentalmente en el plano frontal, que conlleva rotación vertebral, y si esta no está presente no es escoliosis. Esta rotación vertebral conlleva una deformidad de la caja torácica, por lo que la costilla que queda más posterior sale lanzada hacia atrás, quedando un ángulo brusco, y ocurriendo lo contrario en la costilla del otro lado dando una asimetría anterior que puede tener repercusión. La pelvis rota también.

Tenemos distintas etiologías posibles:

A. POSTURALES: son reversibles, no hay rotación y se corrigen fácilmente

B. ESTRUCTURALES: son rígidas, irreversibles por la rotación vertebral.

  • Idiopática: 85% del total de todas las escoliosis, siendo un 3% de la población.
  • Congénitas: complejas, rígidas, cifoescoliosis severas. Se produce por un segmento puntual en el que se produce deformidad junto con una cifosis o lordosis compensadora severa (curva con contracurva). Se producen por errores embrionarios, ya sean por defectos deformación (hemivértebra, vertebra en cuña) o segmentación. La cirugía es complicada por el riesgo quirúrgico que conlleva.
  • Neuromusculares: severas, asegurar sedestación porque no podemos hacer mucho más por estos pacientes.
  • Sindrómicas: acompañan a cuadros generales como las viscerales, polineuropatias,…

 

Este tipo de deformidades conlleva diversos problemas a largo plazo:

  • Progresión de la curva, que va aumentando con el crecimiento, pero si cuando termine el paciente de crecer el ángulo es mayor de 60º puede seguir avanzando por el propio peso del cuerpo.
  • Dolor de espalda.
  • Problemas respiratorios, se disminuye la capacidad vital y la funcionalidad por la deformidad asociada de la caja torácica.
  • Patología psicosocial, que en muchos casos puede ser indicación de operación.
  • Aumento de la mortalidad. Debemos prestar atención a los antecedentes familiares y personales, menarquia y talla de los padres para así hacernos una idea de si el paciente va a seguir creciendo o no y ver cómo va a evolucionar. También tenemos que saber si presenta dolor, disnea,…

 

En la inspección debemos prestar atención:

  • Mechones de pelo, manchas café con leche (neurofibromatosis), angiomas,..
  • Asimetría de escapulas, hombros, costillas, pelvis.
  • Longitud de los miembros inferiores, dismetrías.
  • Raquis equilibrado o desequilibrado.
  • Camina o silla de ruedas, como ocurre en los neuromusculares.
  • Balance sagital, cifosis, lordosis.
  • Test de inclinación hacia delante.

 

Debemos hacer una radiografía en bipedestación AP y lateral, con los brazos pegados al cuerpo, así como un test de inclinaciones laterales para ver si corrige o no, así ver la contractura y saber si está establecida o no, en estos la curva torácica no suele corregirse, pero si las lumbares. También puede hacerse un test de elongación.

En estas radiografías tenemos que medir los ángulos que se forman con el método de Cobb, donde marcamos la platilla superior de la vértebra más inclinada pero menos rotada (eso lo sabemos fijándonos en la apófisis espinosa) y abajo igual, y medimos el ángulo que se forma con las líneas perpendiculares.

 

Tenemos varios puntos singulares:

  1. Ápex: la vértebra más protruida, es decir; la más desplazada.
  2. Curva principal y secundaria, que es la que compensa.
  3. Vertebra neutra, en el punto de inflexión.
  4. Pelvis inclinada.

La localización de las curvas pueden ser torácica, lumbar, toracolumbar o doble curva mayor (una en tórax y otra lumbar). La progresión de la escoliosis es máxima poco antes de la madurez ósea, y después es muy leve, salvo en curvas mayores de 50º. Sin embargo, una progresión muy rápida adelanta la indicación quirúrgica.

El tratamiento depende del ángulo:

  • Entre 10-25º observación y medidas físicas.
  • Entre 25-45º corsés, que comprime y permite frenar la progresión, pero no se corrige. Existen diversos tipos, y todos requieren la colaboración y disciplina por parte del paciente y su familia, así como la adaptación continua.
  • Cuando sea mayor de 45-50º cirugía cuyo objetivo es detener la progresión así como corregir y artrodesar, pudiendo fijarla por vía posterior o por vía anterior, donde se corrige bastante ahorrando niveles de fusión. Así mismo podemos realizar osteotomías vertebrales, vertebrectomia, liberación anterior y fusión posterior, fijación espino-pélvica y tracción halo-femoral.El objetivo de un médico general supondría la detección precoz de la escoliosis con la revisión y reconocimiento del aparato locomotor en la infancia a los seis años, que es cuando podemos llegar a evidenciar los trastornos congénitos, otra al inicio del periodo puberal a los 10 u 11 años donde podemos ver las idiopáticas y pueden evolucionar muy rápidamente, y otro en el estirón puberal a los 13-14 años.